Cuando
se observa una señal de tránsito, como por
ejemplo la flecha que indica “gire a la derecha”
es posible preguntarse si ésta representa un hecho
más grande o más pequeño. Aparentemente
es del tamaño que se presenta. Lo mismo ocurre cuando
le pegan a uno en la solapa una estampa de la cruz roja
que a pesar de su reducido tamaño tampoco parece
referirse a algo de otro tamaño. Hacia mediados del
siglo XX, los artistas buscaron generar imágenes
que no parecieran hacer mención a nada, ni más
grande ni más pequeño, sino que fueran simplemente
del tamaño que hacían presentes. Eran el resultado
de pensar que el arte solo hacia referencia a si mismo.
Sin
embargo unas pocas décadas después, la referencia
–muchas veces con sentido crítico- volvió
a parecer indispensable y es así como los artistas
comenzaron a explorar la opción de revisar toda suerte
de sucesos o experiencias que era casi imposible presentar
en escala 1:1. Salvo las excepciones de prácticas
artísticas expandidas, que intentaron ser del mismo
tamaño que las experiencias que les daban origen,
muchos artistas optaron por considerar que las obras tenían
sentido si se presentaban en una menor escala, por motivos
analíticos o reflexivos. El arte anterior a la modernidad
ya se había enfrentado a una situación similar,
pero los artistas en ese entonces no estaban en condiciones
de reaccionar de manera consciente frente a ella.
En menor escala, es
una exposición que “a menor escala”,
(valga la redundancia), indaga respuestas del tipo antes
señalado antes diversos tipos de sucesos. El epicentro
de la muestra es un pequeño grupo de obras de Bernardo
Salcedo, que no solo fue uno de los pioneros en pensar
el arte como un modelo reducido de la realidad, sino que
además hizo parte de una generación que
se ha convertido en la base sobre la que se asienta el
arte colombiano contemporáneo. En el caso de Salcedo,
el uso de objetos cotidianos o de fotografías implica
una cierta continuidad con el espacio y el tiempo, aunque
parezcan condensados al vacío, como en un laboratorio
de ciencias. Si se presta atención a los objetos
que usa se nota que son de por si representaciones “en
menor escala” de otras cosas. Cabe anotar que la
muestra inaugural de Cu4rto Nivel fue de Bernardo Salcedo.
Junto a sus piezas
hay otro conjunto de obras que igualmente exploran la
opción de hacer menciones condensadas de asuntos
que están más acá o más allá
de ellas mismas. Aparecen referencias a la arquitectura,
interior y exterior, tanto como a las situaciones culturales
que ocurren en torno a ella y que comprometen objetos
diversos o acciones distintas. Estos artistas también
han hecho parte de la breve, aunque intensa, historia
de este mismo espacio de exhibición. Hay obras
que aluden a las formas en que los espacios del arte son
una representación “en menor escala”
del propio entorno cultural, lo que se puede constatar
en el propio espacio expositivo de Cu4rto nivel.
Jaime
Cerón, Bogotá, abril de 2009