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"Sin Título/ Colombiana",
fotografía, 2009 |
"Sin Título/ Colombiana",
fotografía, 2009 |
"Sin Título/ Colombiana",
fotografía, 2009 |
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"Sin Título/ Colombiana",
fotografía, 2009 |
"Sin Título/ Colombiana",
fotografía, 2009 |
"Sin Título/ Colombiana",
Camioneta, 2009 |
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"Sin Título/ Colombiana",
Campesinos, 2009
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"Sin Título/ Colombiana",
Cafeteros, 2009 |
"Sin Título/ Colombiana",
Pliegue, 2009 |
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"Sin Título/ Colombiana",
Narcisos, 2009 |
"Sin Título/ Colombiana",
Detalle miniatura |
"Sin Título/ Colombiana",
Detalle miniatura |
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"Sin Título/ Colombiana",
Guacal, 2009 |
"Sin Título/ Colombiana",
Bandera miniatura, 2009 |
"Sin Título/ Colombiana",
Aguila, 2009 |
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"Sin Título/ Colombiana",
Vitrina, 2009 |
"Sin Título/ Colombiana",
Placa, 2009 |
"Sin Título/ Colombiana"
Vista miniatura, 2009
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El proyecto ‘Sin título /
Colombiana’ se pregunta por la manera en que se
conforma un discurso identitario a partir de imágenes
que circulan en la cultura de masas. Es un señalamiento
a la manera de representar aquello que nos identifica,
evidenciando la falsa transparencia de estos productos
que se consumen de manera acrítica, ocultando complejos
procesos de orden ideológico, político,
económico, social y cultural.
La construcción de la nación
Colombia se ha llevado a cabo a partir de imaginarios
que acuden a nuestra identificación, de producción
visual y textual que interpela a quien lo recibe, y que
reclama hacer parte de un conjunto de individuos que se
insertan en la lógica del capital. Este proceso
ha necesitado de la implantación de varios regímenes
de poder; es decir, que necesita de una administración
de cuerpos, deseos, territorio, y de la memoria para hacerlo
posible. La ironía de este asunto radica en que
éstos van camuflados bajo ideales de civilización,
modernización, tecnificación, progreso,
igualdad, inclusión, diversidad, etc., y se nos
hacen invisibles.
No deja de ser curioso el hecho de que
casi doscientos años después de la independencia,
permanezcan modelos de representación hegemónicos,
donde la enunciación del nosotros es fundamentalmente
un ejercicio de definición, de trazado de límites,
y por tanto excluyente: nosotros se confunde con un todos,
donde lo otro no tiene cabida. Es así que detrás
de la imagen seductora de nación, se siguen sintiendo
efectos de normalización y se afianzan formas de
segregación como racismo, clasismo, y sexismo,
entre otras.
Andrés
Buitrago, Bogotá, Julio
de 2009
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